Chiapas | 29 de agosto, 2022 

En junio de 2021 se difundió una serie de cartas abiertas a pastores, líderes y miembros de la iglesia en Chiapas, México, en las que se denunciaban presuntos actos de corrupción por parte del pastor Ignacio Navarro, presidente de la Unión Mexicana de Chiapas (UMCH). A raíz de las cartas, las fuentes dijeron a Adventist Today, los administradores de la UMCH iniciaron represalias contra los pastores y otras personas a las que acusaron de difundir la historia, llegando incluso a contratar a un investigador cibernético para rastrear las direcciones de IP para localizar a uno de los presuntos autores.

Las purgas de la UMCH afectaron a más de 20 pastores, algunos líderes de Uniones, Misiones y empleados de la Universidad Adventista de Linda Vista, a los que Navarro acusó de confabularse contra él. La intimidación y las amenazas se dirigieron contra los supuestos sospechosos de estar involucrados. Adventist Today ha hablado con pastores, laicos y algunos administradores sobre los hechos. Estas fuentes proporcionaron documentos del Registro Civil de Chiapas -la oficina que registra las escrituras de venta de propiedades- que apoyan las acusaciones contra los líderes de la UMCH.

De acuerdo con las estadísticas de la Asociación General para 2020, la UMCH es una de las Uniones más grande de la División Interamericana. Chiapas es el estado más pobre de México, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL). En 2020, el 75% de la población –5,5 millones de personas- estaba por debajo del umbral de la pobreza. La UMCH reportó una recaudación neta de diezmos de más de 15 millones dólares, para un total de 21 millones de dólares en diezmos y ofrendas.

Ventas dudosas de propiedades

En una de las cartas se alega que el pastor Ignacio Navarro tomó dinero prestado del Fondo Rotativo de la UMCH para comprar una propiedad que, utilizando su influencia como presidente, vendió después a la iglesia con un beneficio. Una propiedad con número de registro de escritura 80130 [para ver el documento, dale clic aquí], en el Registro Público de la Propiedad y del Comercio de Chiapas muestra a Ignacio Navarro comprando la “Finca San Fernando” por 478.780 pesos mexicanos (MXN$), aproximadamente 32.482 dólares. El precio por el que se vendió oficialmente a la Universidad Adventista de Linda Vista el 17 de junio de 2020, [para ver el documento, dale clic aquí] (durante la pandemia de Covid-19), fue de MXN$593,379. Sin embargo, las fuentes de Linda Vista alegan que el pago de la universidad fue considerablemente superior a la cifra oficial.

El registro de la escritura (número 117936) [para ver el documento, dale clic aquí], muestra que Sara Morales Jácome, esposa del pastor Ignacio Navarro, adquirió un lote de 1.600 metros cuadrados sin edificaciones por un valor de 200.000 MXN$ -unos 9.699 dólares-. Esta parcela fue subdividida en tres parcelas, dos de las cuales son ahora propiedad de la Unión de Chiapas:

Parcela 1: 360 metros cuadrados (número de registro 298993).

Parcela 2: 400 metros cuadrados (número de registro 298788).

Parcela 3: 840 metros cuadrados (número de registro 298994).

La Parcela 3 fue transferida a la “Iglesia Adventista del Séptimo Día de Unión Chiapas” el 9 de marzo de 2020 (según el registro de escritura 184200 [para ver el documento, dale clic aquí]), como donación de Sara Morales e Ignacio Navarro, pero que terminó con un valor asignado de 239,217 dólares. En este predio se construyó el Centro Vida Sana “Dr. Filiberto Verduzco”, el cual fue inaugurado en diciembre de 2021 -aunque el spa no está operando actualmente ya que no cuenta con los permisos gubernamentales.

Ignacio Navarro y Sara Morales vendieron la parcela 1 (de 360 metros cuadrados, el 22,5% de la propiedad original de 10.000 dólares), sin ninguna construcción añadida, a la Unión de Chiapas, cuya transacción aparece con el número de registro 164797 [para ver el documento, dale clic aquí]. El precio fue de $160,000 MXN-aproximadamente US$8,500. El pastor Ignacio Navarro firmó como vendedor y comprador de la propiedad: el notario público anotó: “La Iglesia Adventista del Séptimo Día Unión de Chiapas Asociación Religiosa representada en este acto por el señor Ignacio Navarro Pérez”.

Las cartas alegan transacciones similares que podrían haber beneficiado a familiares del pastor Navarro. Un alto cargo administrativo familiarizado con estas transacciones dijo a Adventist Today que “una auditoría imparcial de la UMCH y una revisión de los documentos notariales de estas propiedades mostrarían que estas transacciones son escandalosas.”

Automóviles

Los denunciantes afirman además que el pastor Navarro y el pastor Bouchot adquirieron automóviles durante el 2020, los cuales habrían sido comprados con fondos de la UMCH.

En 2020, mientras la pandemia de Covid-19 se extendía por el mundo, Navarro compró una camioneta Toyota Tacoma 4×4 por 814.100 MXN, unos 40.000 dólares. Las fuentes de Adventist Today mostraron una factura de venta a nombre de la “Unión de Iglesias Adventistas del Séptimo Día de Chiapas” con el número de serie del vehículo 3TYC*****4908. Una fuente afirmó que el pastor Navarro pagó en efectivo y salió manejando el auto del concesionario. También en 2020 el pastor Bouchot compró un auto Honda, con un valor de 700.000 MXN (35.000 dólares), que las fuentes también alegan que se compró con dinero de la Unión.

Estas transacciones ocurrieron mientras las finanzas de la Iglesia Adventista del Séptimo Día eran golpeadas por la pandemia de Covid-19. El pastor Filiberto Verduzco, tesorero de la División Interamericana (IAD), había escrito una carta en la que solicitaba a las entidades de la División Interamericana que tomaran medidas de austeridad para preservar la liquidez financiera de las instituciones. Algunas organizaciones recurrieron a las jubilaciones anticipadas y a los despidos escalonados de empleados. Se habló de sacar recursos del fondo de jubilación para hacer frente a los gastos operativos.

Muchos miembros adventistas pobres de Chiapas se quedaron sin trabajo en 2020 y 2021. Mientras seguían devolviendo sus diezmos y ofrendas incluso cuando, en las iglesias locales, se recortaron los salarios de los pastores y se retuvo la ayuda a las iglesias locales.

Pero al parecer, al mismo tiempo se realizaban algunos negocios bastante grandes en Chiapas, en los que se habría beneficiado el pastor Ignacio Navarro.

Represalias

En un intento de represalia por la publicación de las cartas, la UMCH habría contactado a un detective privado para rastrear la dirección IP desde la que se enviaron las cartas. Algunos mensajes fueron enviados desde un cibercafé, cuyas cámaras de seguridad fueron buscadas para saber quiénes usaban las computadoras en la fecha en que se enviaron los correos. El detective identificó al pastor José Enrique Jiménez Blandón, pastor de la Misión de Palenque (actualmente Asociación) y director del departamento de jóvenes. Blandón fue llamado e interrogado durante ocho horas en la oficina del presidente de la Misión.

Una fuente envió a Adventist Today la retractación pública de Blandón, con fecha del 2 de julio de 2021. Blandón fue presionado por los administradores de la UMCH para que confesara tras mostrarle el vídeo que obtuvieron de las cámaras de seguridad del cibercafé. Siendo forzado a escribir una retractación, presenta “una disculpa humilde y sincera en el Nombre del Señor por la falta cometida días atrás en contra de la iglesia y sus líderes”. Además, pide ser castigado y agradece a los administradores de la UMCH “el trato respetuoso y redentor”. La confesión dice que el pastor Blandón “desea enmendar su error” por filtrar la información, y pide “el perdón de Dios, de su iglesia y de ustedes mis dirigentes. “La confesión termina alabando a los dirigentes de la UMCH, ya que son ” están para protegernos y no dañarla [a la iglesia]”.

Una persona dijo a Adventist Today que la carta fue redactada por el presidente de la Misión de Palenque, porque no estaban satisfechos con la redacción de la propia confesión del pastor Blandón. Después de esta retractación pública, el pastor Blandón fue destituido de su cargo de director de jóvenes, se le dejó sin sueldo durante un período de cuatro meses y se le negó el acceso a las iglesias locales.

Blandón fue sólo uno de los que enviaron estas cartas, como aparece en su retractación pública. Entre los despedidos como represalia estaba un director de departamento de la UMCH con más de 30 años de servicio pastoral, a pocos años de la jubilación. Fue expulsado del ministerio y ahora ha demandado a la UMCH.

Hay 20 pastores, algunos administradores de la iglesia y empleados de la Universidad Adventista de Linda Vista a los que Navarro acusó de confabularse contra él y fueron destituidos o exiliados durante este tiempo. Si bien fue claramente un período de estrés financiero debido a Covid, parece que la UMCH puede haber aprovechado estas acusaciones para infundir miedo entre los pastores y miembros adventistas en Chiapas. Los líderes de la UMCH iniciaron “reuniones espirituales” en cada Asociación y Misión de su territorio, en las que se forzó a los pastores a firmar y hacer votos de guardar silencio sobre estos asuntos. Al final, varios pastores e incluso altos cargos de la UMCH perdieron sus puestos de trabajo.

 

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