Panamá 08 de mayo, 2022

En las discusiones del comité llevadas a cabo durante la noche del lunes 06 de mayo, el presidente de la mesa Abner de los Santos (Vice-presidente de la AG), cedió la palabra a Gerson Santos (Secretario Asociado de la AG), quien es el presidente del Comité del Manual de la iglesia, que lleva a cabo las consultas y modificaciones del texto del Manual, que los delegados pueden aprobar, rechazar o modificar.

Se abordó el punto no. 406 sobre “la ordenación de Ancianos – Manual de la iglesia”, contenido en la agenda de debate. La recomendación se hizo motivada por la razón de “usar las mismas palabras en el Manual que tiene que ver con alguna confusión que puede surgir con respecto a que las mujeres pueden ser ordenadas también como Ancianos”. La enmienda decía:

Cuando la iglesia en una reunión administrativa vota la elección de nuevos Ancianos, también está autorizando su ordenación”. En la última línea de la resolución decía: “Una vez ordenados, los ancianos no necesitan ser ordenados de nuevo si son reelegidos, o al ser elegidos como ancianos de las iglesias, siempre que hayan mantenido la condición de miembros regulares. También están capacitados para el diaconado”.

El presidente de la mesa, Abner de los Santos pregunto si había apoyo a la propuesta, y luego abrió los micrófonos para que los delegados pudieran hacer sus comentarios.

El primero en comentar contra la enmienda fue Gerard Damsteegt, uno de los más duros oponentes del liderazgo femenino, quien solicitó al presidente de la mesa devolver la recomendación al comité del Manual de la iglesia. “Estaría causando un cambio leve… esta declaración esta también hablando de la elección de mujeres Ancianas y también las están autorizando para que sean ordenadas”. Damsteegt, intento extenderse en su tiempo, para imponer su visión de que la Biblia supuestamente apoya solo el liderazgo masculino, sin embargo, la mesa directiva lo llamó al orden cerrándole el micrófono.

Sin embargo, la intervención de Mandla Se-Bantwini de la Unión Sudafricana, fue la que ayudo a rechazar la solicitud de devolver la enmienda al Comité. Mandla dijo que ya la Conferencia General había votado en 1984, sobre permitir a las Divisiones incorporar la ordenación de Ancianas, y que esta enmienda solo rectificaba ese voto. “Eso ya fue implementado, y la naturaleza de esa decisión es tal, que las personas que no deseen tener mujeres Ancianas no las elije en sus iglesias locales, pero aquellas que, si quieren tenerlas van a elegirlas en sus iglesias, así que esta enmienda les permite a esas personas que quieren tener en sus iglesias mujeres como Ancianos, las puedan ordenar”.

Victor Marley de la Unión de Noruega, agradeció las “sabias palabras” de Mandla. Marley dijo que “la póliza es muy clara al respecto en como pensamos a los diferentes géneros y sus roles”. Citó la póliza BA 60 10 del Working Policy of GC que dice “la Iglesia mundial apoya la no discriminación en las prácticas y las políticas de empleo y defiende el principio de que tanto hombres como mujeres, sin distinción de raza y color, se dará plena e igualdad oportunidades… todos los niveles de actividad de la iglesia estarán abierta a todos, sobre la base de las cualidades individuales”.

Mario Veloso, quien está en contra de la ordenación de la mujer, hablo pidiendo que la resolución fuera devuelta al comité, y que no pasara, él dijo: “la enmienda está incluyendo un asunto tácitamente que no está en la agenda, y aquí, escuchamos la preocupación de algunos que si votamos esto estaríamos incluyendo algo que no está en el Manual de la iglesia…Si queremos discutir el tema de mujeres Ancianos, ¿Por qué no lo ponemos en una agenda futura? Y lo hablamos abiertamente y libremente”.

Steinnun de la Asociación de Islandia, dijo que, si esta moción se devolviera al Comité, y se intentara cambiar la práctica de ordenar Ancianas, “nuestra iglesia estaría en peligro, y creo que, si esto no está, dejaríamos de existir. Esto es un asunto muy serio para nuestra iglesia en Islandia. Es difícil cumplir la misión porque no habría igualdad en nuestra iglesia”. En esta misma línea hablaron varios delegados como Mario Alvarado, de la Asociación de Utah, quien dijo que “debemos facilitar la misión… debemos dejar que las iglesias locales decidan a quienes está apuntando el Espíritu Santo para que sean Ancianos”.

El pastor Abner de los Santos solicitó a los delegados votar la petición que varios contra la ordenación de la mujer habían hecho: “Remitir la moción ‘Ordenación de Ancianos – Modificar el Manual de la iglesia’ al Comité del Manual de la Iglesia (punto 406)”. La votación fue de 617 votos a favor y 787 votos en contra, por lo que se rechazó devolver la enmienda. También, la mesa directiva solicitó votar para cesar el debate o continuarlo. Los delegados dijeron que no, por lo que se continuó debatiendo la enmienda.

Clinton Wahlen, otro opositor a la ordenación de la mujer, y autor del libro ¿Importa Realmente?, hizo una intervención un poco contradictoria y se le podía ver incómodo. Él solicito devolver la enmienda al comité porque “tenemos una póliza dentro del Manual de la iglesia, que permite que hombres y mujeres sirvan como líderes en las iglesias locales…el voto de 1975 y el Concilio anual de 1984 permiten que cada División ordene Ancianas… pero la ordenación de Ancianas y diaconisas no se practica en todo el mundo, y por ende si esta moción pasa puede causar más confusión, no menos…No lo votemos en este momento”.

Mark Weir, delegado de la Asociación de Dakota, quien dijo: “quiero hablar en favor de esta enmienda, cuando yo me gradué de Union College en 1983, y viaje al norte de Minnesota, estaba sorprendido de cuantas mujeres Ancianas ya estaban funcionando como tal…Aprobemos esto para reconocer a las mujeres que Dios ha llamado y a quienes nosotros reconocemos”. El ultimo delegado, solo tomo la palabra para decir que solicitaba revotarse la enmienda.

Se procedió a consultar a los delegados para “cesar todo el debate y proceder directamente a la votación”. La solicitud de la mesa directiva fue aprobada por 1278 votos a favor y 166 votos en contra. Por lo que se cerró el debate y se procedió al voto de la enmienda. Abner de los Santos leyó lo que los delegados debían votar, el voto decía: “Modificar el Manual de la Iglesia, Capítulo 8, Oficiales y Organización de la iglesia local, página 73, Ordenación de Ancianos, tal como se encuentra en la Agenda de la Sesión (punto 406)”. La votación fue de 1088 votos a favor y 350 votos en contra, por lo que se aprobó la modificación del Manual de la iglesia.

Esta modificación al Manual es clara en que la autoridad para la ordenación de los Ancianos la tiene la reunión administrativa de la iglesia local, quien es la que decidirá a los oficiales que elije, sean hombres o mujeres. Además, fortalece la ordenación de Ancianas, ya que no será el Comité de la Asociación Local la que determine el asunto, sino que una vez las mujeres sean electas como Ancianas por sus iglesias locales, se autoriza automáticamente la ordenación de las mujeres.

Imágenes, cortesía de la Asociación General

 

Daniel A. Mora, BTh. es el editor para AToday Latinoamérica..

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